Skip to content

Descubre más sobre la Psicopedagogía

CÓMO INFLUYE LA TEORÍA FENOMENOLÓGICA DE ROGERS EN EL MODELO DE COUNSELING

Desde la asignatura de Psicología de la Personalidad impartida por el profesor Javier Cabanyes encuentro una rápida relación entre la teoría fenomenológica del humanista Rogers y el modelo de orientación de la relación de ayuda del counseling (consultar página del modelo clínico para más información).

Rogers parte de la idea de que percibimos el mundo de manera única y singular. El conjunto de estas percepciones da lugar a lo que se denomina campo fenoménico, el cual determina nuestras conductas o comportamiento externo. A la vez mi conducta determina mi forma de ver el mundo, éste es como yo lo veo.
En la relación de ayuda es necesario tener presente que la realidad es según la crea cada uno, y en numerosas ocasiones puede ser diferente a como yo la veo.

Por un lado las experiencias o vivencias hacen que demos una valoración positiva o negativa a las diferentes situaciones que influirán en mi acercamiento o alejamiento a esas experiencias que puedan ser similares. Todo este conjunto hace que creemos un concepto de no nosotros mismos lleno de carga afectiva que se debate entre el “yo real” (cómo me percibo a mi mismo) y el “yo ideal” (cómo me gustaría verme). Cuando la distancia entre ambos es muy grande se producen incongruencias que si nos sabemos resolver nos hacer sentir menos felices.

Cuando aparecen estas incongruencias podemos desear recibir ayuda para solucionarlas, esa ayuda se puede realizar a través del modelo clínico o counseling.
Como se comenta en dicho modelo un aspecto fundamental es que el orientador disponga de empatía interpersonal, es decir, según explica Rogers tenga capacidad para adentrarse en la forma de percibir el mundo de otra persona.

______________________________________________

LA METACOGNICIÓN EN PSICOPEDAGOGÍA

En alguna ocasión he comentado que algo muy importante en la orientación es el autoconocimiento. Una forma de conocerse así mismo es tener conciencia de nuestro pensamiento y aprendizaje y lo que ello implica. En la asignatura de Estrategias Metacognitivas impartida por la profesora Lourdes Martínez he podido descubrir cómo se puede alcanzar este tipo de autoconocimiento.

Para ello lo primero que es importante saber es, qué es la metacognición: “conocimiento y control sobre nuestro propio sistema cognitivo”, esto es, disponer de capacidad para pensar sobre nuestro propio conocimiento, pensamiento y aprendizaje y a su vez tener capacidad para controlarlo.

La metacognición se puede emplear a todos los ámbitos del currículo y generalizar a todas las situaciones de la vida cotidiana. Se trata de un aprendizaje procedimental, es decir, un aprendizaje que se adquiere a través de la experiencia, siguiendo una serie de pasos en cascada siendo necesaria la realización de cada uno de ellos sin saltarse ninguno para la correcta ejecución de una tarea.

El aspecto que quiero resaltar en esta ocasión es la posibilidad de enseñar estrategias metacognitivas, esto es, enseñar a pensar sobre cómo actuamos ante una situación, qué pasos seguimos para resolver un problema, qué estrategias empleamos, etc. Dichas estrategias van a favorecer un aprendizaje autónomo, independiente, autorregulado (saber cuáles son mis puntos fuertes y débiles) y la capacidad de autoevaluación. En definitiva es lo que se llama APRENDER A APRENDER. Además, esta metodología ofrece que la enseñanza-aprendizaje sea individualizada pues da libertad al alumno para producir sus propias respuestas ante los problemas y emplear las estrategias que más se ajusten a sus necesidades.

Para poder enseñar a aprender a aprender es necesario realizar un entrenamiento cognitivo. Este entrenamiento cognitivo presenta una serie de pasos que de forma esquemática son:

  1. Qué pretendo, yo como mediadora, con el entrenamiento metacognitivo. ¿Cuál es mi objetivo o meta? Enseñar a pensar.
  2. Realizo una planificación del entrenamiento cognitivo
  3. ¿Qué es lo primero que hacemos? El modelado, consiste en verbalizar de forma explícita tu propio proceso de pensamiento con la actividad elegida (comprensión lectora, resolución de problemas…).
  4. Posteriormente se realiza la práctica guiada, en la que el profesor transfiere el protagonismo a los alumnos. Se presenta una actividad relacionada con la del modelado, nunca la misma, y se van planteando preguntan que inciten a pensar a los alumnos sobre cómo lo realizan ellos.
  5. Práctica colaborativa. Se transfiere la estrategia aprendida a otras tareas relacionadas, se realiza a través de grupos.
  6. Práctica independiente. Momento en que el alumno generaliza la información a otras situaciones de su vida cotidiana.
  7. A lo largo de todo el proceso y al finalizar se realiza una supervisión y evaluación del proceso, es decir, me aseguro que estoy logrando mi objetivo, que mis alumnos están aprendiendo a pensar. Si no, rectifico y cambio estrtegias.

Hemos citado los aspectos fundamentales de la metacognición, en el siguiente esquema los recogemos de nuevo:

El control metacognitivo lo realizamos con la planificación y ésta se sirve del conocimiento metacognitivo.

Me gustaría mostraros un ejemplo de modelado, es decir, un ejemplo de cómo se lleva a cabo una tarea desde el enfoque metacognitivo. He escogido la actividad de una ENTREVISTA DEVOLUTIVA, momento en que tú como orientador, tras realizar una evaluación y su correspondiente informe psicopedagógico devuelve la información a los padres.

  • ¿Qué objetivo me planteo? Devolver la información del informe a los padres.

Iniciamos la planificación en la que tenemos en cuenta las los componentes del conocimiento (tarea, persona, estrategia, contexto) ¿Qué le vamos a contar?:

  • ¿De cuánto tiempo dispongo para la entrevista?
  • ¿Recuerdo todos los aspectos del informe, o es necesario que actualice algunos para la entrevista?
  • ¿Cómo se lo vamos a decir? De forma verbal, con apoyo de texto.
  • ¿Es accesible la familia? Si la familia se muestra colaborativa o no.
  • ¿Comprenden el lenguaje técnico de mi profesión? He de tener cuidado, realizando aclaraciones para comprendan términos como “CI”.
  • ¿Qué tipo de inteligencia tiene? Cuidado con el lenguaje: “la inteligencia de este chico es 105 lo que indica que está dentro de la normalidad”.
  • Pero tiene un problema de motivación
  • Preveo el darles unas orientaciones: ¿Qué se puede hacer? ¿Qué orientaciones vamos a dar?
  •  … Estas son algunas de las preguntas previas que yo me realizo, ¿Se os ocurren otras posibles para planificar?

Durante la entrevista con la familia, he de tener en cuenta mi objetivo y la solución a las preguntas anteriores para poder realizar una supervisión de si estoy logrando con éxito mi meta.

Por ejemplo: ¿Estoy empleando el lenguaje adecuado? ¿Me estoy ciñendo a mi objetivo o me he desviado del tema? Si lo estoy cumpliendo, sigo adelante. Si no es así, me vuelvo a la planificación (aquí estoy controlando mi proceso de aprendizaje y pensamiento) para ver qué otra estrategia puedo emplear.

Finalmente, evalúo si he logrado mi objetivo y en qué grado lo he alcanzado. Las dificultades que he tenido para que no se vuelvan a repetir.

_________________________

A continuación os muestro algunos enlaces relacionados con la educación y la psicopedagogía de importancia para mí, espero que resulten útiles y por supuesto aportes todo aquello que consideréis de interés:

http://yasminayas.wordpress.com/ → Se trata de mi blog pero en esta ocasión centrado en la Educación Especial.

http://orientaciongrupo4.wikispaces.com/ → Esta es la wiki realizada con mi equipo en la asignatura de Orientación Escolar y Acción tutorial.

http://portal.ucm.es/web/formacion-docentes-investigadores/inicio → Equipo ISYFDI “Investigación en la selección y formación de los docentes investigadores” en el que comencé a colaborar en el 2011.

________________________________________________

SERVICIO DE ORIENTACIÓN UNIVERSITARIA (SOU)

Me gustaría incluir un apartado para hablar sobre el SOU.  El SOU es un servicio de atención y ayuda a todos los estudiantes que ofrece información, orientación y asesoramiento con el objetivo de favorecer el proceso de formación y optimizar la adaptación a la vida universitaria. Este tipo de servicios lo ofrecen diversas facultades de Educación, Psicología y de la comunidad universitaria.

Yo hago referencia al SOU de la Facultad Educación de la Universidad Complutense de Madrid.

El SOU ofrece formación para estudiantes; el proyecto estuTUtor que se trata de un programa de mentoría entre compañeros para acompañar a los estudiantes de primer curso en su proceso de aprendizaje y en la toma de decisiones para la elaboración de su itinerario formativo; asesoramiento individual a través de procesos de coaching para la detección del potencial personal de forma que se incremente al máximo el desempeño y se alcancen las propias metas de la manera más eficaz posible; así como una bolsa de empleo.

Para más información o contacto con dicho servicio visitar el siguiente enlace: http://www.edu.ucm.es/index.php?tp=SERVICIO%20DE%20ORIENTACI%D3N%20UNIVERSITARIA%20(SOU)&a=docencia&d=31166.php

___________________________________________

LA NECESIDAD DE ESTABLECER LÍMITES
Desde la asignatura de Psicología de la instrucción impartida por el profesor Javier García Alba, investigamos sobre este tema. Así os ofrezco un breve informe sobre el mismo.
RESUMEN

A lo largo de la vida todas las personas se encuentran con normas y límites, por eso es importante que aprendan desde su infancia a respetar normas y límites impuestos en casa, en la escuela y en los ámbitos en los que se vayan desarrollando. En el presente informe ofrecemos algunas claves importantes para guiar en el “arte de poner límites” tanto a profesionales del mundo de la educación, maestros y psicopedagogos, como a las familias. Así, exponemos en qué momento evolutivo y situacional es necesario establecer límites, dónde habrá que hacerlo, de qué manera y qué repercusiones positivas tendrán éstos en la vida de las personas.

INTRODUCCIÓN

Aldecoa et al. (2001, p. 379) sostienen que “nada desconcierta más a un niño que la ausencia de normas”. Poner límites consiste en establecer unos caminos por los que discurrir y a través de los cuales actuar. Éstos nos ayudarán en nuestro crecimiento como personas que va a permitir la convivencia como seres humanos desarrollando nuestra responsabilidad y sensibilidad, así como aportando orden y seguridad; en definitiva establecer límites, normas y reglas nos va a ayudar a vivir nuestra vida (Álava, 2004).
En el transcurrir educativo no hay recetas mágicas, sin embargo, la clave más valiosa a emplear es el sentido común (Álava, 2004; Aldecoa et al. 2001).
Dentro del marco de la terapia familiar sistémica que expone Cibanal (2006), los límites de la familia están compuestos por las reglas que definen quiénes participan y de qué manera. Para que el funcionamiento de la familia sea adecuado, los límites deben ser claros. Deben definirse con precisión para permitir a los miembros de la familia el desarrollo de sus funciones sin interferencias indebidas.
Cibanal clasifica tres tipos de límites diferentes: límite CLARO (familia normal); límite DIFUSO (familia aglutinada); y límite RÍGIDO (familia desligada).

¿CUÁNDO DEBEN ESTABLECERSE LOS LÍMITES?

Diversos autores (García, 1996; Herbert, 1994) coinciden en que los límites y estrategias para aplicarlos deben adaptarse a la edad, nivel evolutivo y necesidades de cada niño. Según Piaget (1974), Kholberg (1970) y Tanner (1980), llega un momento en que el alumno debe pasar de cumplir las normas para evitar un castigo o agradar a los mayores, para acatarlas comprendiendo el concepto del bien y el mal según las diversas situaciones, el sentimiento de justicia y sus principios personales. Con esto, comprendemos que maestros y psicopedagogos deben ser conocedores de las diversas etapas de la teoría de Piaget pues guardan una estrecha relación en cómo los niños van modificando su manera de entender, asimilar y adaptarse a las normas. Además, estos profesionales se han de encargar de ayudar a las familias para comprender los sentimientos de los niños y así, ofrecerles los límites adecuados.
Hemos recogido las pinceladas básicas que ofrecen Aldecoa et al. (2001) a lo largo de toda su obra sobre la relación que existe entre los límites y la edad. Con 1 y 2 años, el niño comienza a contestar que no y protestar ante diversas situaciones como una forma de organizarse, reafirmarse como persona independiente y poner sus propios límites. El adulto ha de comprenderlo pero también debe decirle “no”, pues es una forma de que conozca la realidad, poco a poco se irán incluyendo explicaciones coherentes para que los “noes” sean entendidos y aceptados.
De los 3 a los 8 años comienzan a tener mayores responsabilidades y capacidad para comprender y aceptar las normas, se va forjando un sistema de valores y normas. Por ello habrá que ofrecer al niño una estabilidad a la hora de establecer límites con una actitud de tranquilidad ya que en esta etapa en numerosas ocasiones el niño intentará saltárselos, precisamente para cerciorarse de dónde están esos límites.
De 9 a 11 años es cuando comienzan a tomar conciencia sobre la justicia y la igualdad, mostrándose en ocasiones en desacuerdo por ciertas normas establecidas en la familia y la escuela. Y es que si bien esas normas y límites deben ser firmes, tal vez será necesario adaptarlas a las circunstancias y momento presente, pudiéndose modificar para que sean más acordes con la realidad.
De 12 a 14 años es fundamental que los chicos y chicas sepan diferenciar entre el afecto y las recompensas materiales, las cosas necesarias y los caprichos. En estas circunstancias, cuando dictamos un límite más que realizar una prohibición les estamos enseñando a aprender que en la realidad adulta hay muchos momentos en los que vas a tener que renunciar a ciertas cosas que preferimos, y que la sociedad presenta una serie de normas.
Por otro lado, es importante señalar que cuando se sobrepase un límite o se cumpla una norma, las consecuencias deberían aparecer inmediatamente después del comportamiento positivo o negativo. Es de vital relevancia que los niños comprendan qué se espera de ellos y qué pueden estar haciendo mal (Guibert, 2001), qué consecuencias tendrán si incumplen un límite y entre qué otras conductas alternativas pueden optar. Por este motivo, los castigos deben ser específicos y justos, proporcionales y relacionados con la gravedad del comportamiento, para situaciones que realmente lo requieran y no como una forma general de educar (Aldecoa et al., 2001; Herbert, 1994).
Los refuerzos también deben ser inmediatos, después del cumplimiento de la norma. Los incentivos se consideran artificiales si las recompensas no se otorgan como consecuencia fuera de la situación educativa. Algunos reforzamientos sugeridos para el hogar pueden ser objetos materiales, realizar actividades con ellos, atención del adulto, afecto, cariño y felicitación social (Aldecoa et al., 2001; Herbert, 1994)

¿CÓMO DEBEN ESTABLECERSE LOS LÍMITES?

Aunque no hay recetas para establecer límites, lo que nos plantea todavía hoy un desafío, hemos realizado una recopilación de puntos clave, que tienen en común diversos autores (Álava, 2004; Aldecoa, 2001; Córdoba, Del Rey, Ortega, y Romera, 2008; Hudson, 1987 ;Urra, 2006) a la hora de establecer límites, dar órdenes o poner reglas tanto en la familia como en la escuela: se aplicarán sólo las realmente necesarias; serán firmes, estables, claras y comprensibles, ajustándose a su razonamiento y forma de pensar: se aplicarán de forma justa, fundamentada, si es posible de forma consensuada con la participación de los implicados, así como en el contexto relacionado; se llamará al niño por su nombre, le informaremos mostrándonos seguros, serenos y amables pero con seriedad, en una sesión de diálogo, sin estar haciendo otra cosa y mirándole a los ojos. Habrá que ser tolerantes, pacientes y persistentes dado que su objetivo final es aprender a vivir con límites.

 ¿DÓNDE DEBEN ESTABLECERSE LOS LÍMITES?

A lo largo de la vida las personas nos encontramos con muchos límites impuestos por la sociedad, por tanto debemos empezar a poner límites en casa y en la escuela para que vayan adaptándose al mundo que les rodea.
El proceso de aprendizaje de los límites se desarrolla en el marco de las relaciones interpersonales y por extensión dentro del aspecto afectivo, de esta forma lo podemos entender como una construcción social. Les tenemos que enseñar a ayudarse mutuamente recordándose las normas que hacen más agradable su convivencia y más suyo el entorno personal y social en que desarrollan su proyecto de vida.

 REPERCUSIONES DE LOS LÍMITES EN LA VIDA EN SOCIEDAD

Las repercusiones de los límites son muy importantes, pues cuando limitamos, implícitamente estamos haciendo que adquieran conocimientos, por lo que es muy importante saber cómo ponemos estos límites para que adquieran bien las normas de la sociedad, de su familia… Además al ponerles límites les ayudamos a establecer su confianza y seguridad (Aldecoa et al., 2001), a desarrollar la autonomía, la iniciativa, aprender a tomar decisiones, a vivir en convivencia, a favorecer su tolerancia a la frustración; así como a desarrollar su autocontrol e inteligencia emocional.

 CONCLUSIONES

Es importante no situarse en los extremos del autoritarismo y la permisividad absoluta. Para ello un factor clave es la seguridad del adulto y la confianza con el niño, para facilitar así el proceso de enseñanza-aprendizaje. Sin olvidar que debemos siempre adaptarnos al niño, a su momento de madurez y necesidades, pero sin dejar de actuar con coherencia para que el niño aprenda a vivir de las consecuencias de su forma de actuar.
Los niños están perdidos si no tienen límites. Prueban una y otra vez para descubrir hasta dónde pueden llegar. No saben cuál es su límite porque a menudo nadie los frena, de esta forma como hemos comentado anteriormente será imprescindible que sean claros y estables ante una misma conducta. El arte de poner límites nos parece conveniente resumirlo con la idea de Pedreira (2001) , de las tres C que son: coherencia, consistencia y continuidad.

BIBLIOGRAFÍA

Álava, M.J. (2004). El no también ayuda a crecer. (2ª ed.). Madrid: La esfera de los libros.

Aldecoa, J. et al. (2001). La educación de nuestros hijos. De 0 a 14 años. (5ª ed.). Madrid: Temas de Hoy.

Cibanal, L. (2006). Introducción a la sistémica y terapia familiar. Alicante: Club Universitario.

Córdoba, F.; Del Rey, R; Ortega, R. (dir.) y Romera, E.M. (2008). 10 ideas clave. Disciplina y gestión de la convivencia. Barcelona: GRAO.

Escaja A. (2003). Educar en familia. Propuestas para una educación preventiva. (2ª ed.). Madrid: CCS.

García, A. (1996). Gestión y Control de Aula. En Barca, A.; Escoriza, J.; González, J.A.; y González, R. (Edits.), Psicología de la instrucción, volumen 3: Componentes contextuales y relacionales del aprendizaje escolar (pp. 101-124). Barcelona: EUB.

Guibert, D. (2001). Et si l’autorité, c’était la liberté. París: De la Matinieré.

Herbert, M. (1994). Entre la tolerancia y la disciplina. Barcelona: Paidós.

Hudson, A. (1987). Personal communcation. Melbourne: Philip Institute of Technology.

Kholberg,L. (1970). Education for justicie. Moral Education: Harvard University Press.

Mayordomo, I. (s.f.). ¿Cómo establecer límites y a la vez educar con amor? Recuperado el 15, Abril 2012 en: http://www.fundacionsaludinfantil.org/documentos/C041.pdf

Pedreira, J.L. (2001). Metodología de investigación en psiquiatría, psicopatología y salud mental de la infancia y la adolescencia. Defensor del menor.

Piaget (1974). El criterio moral del niño. Fontanella: Barcelona.

Tanner, L.N. (1980). La disciplina en la enseñanza y aprendizaje. Interamericana: Madrid.

Urra, J. (2006). El pequeño dictador. Cuando los padres son las víctimas. Del niño consentido al adolescente agresivo. Barcelona: Círculo de Lectores.

Vallet, M. (2004). Educar a niños y niñas de 0 a 6 años. Barcelona: Praxis.

Vallet, M. (2005). Cómo educar a mi hijo durante su niñez. Madrid: Praxis.

_____________________________

RECURSOS SOBRE COACHING

Dentro del arte de ser un buen coach, muestro aquí varios recursos ofrecidos por Gema Sánchez-Cabezudo, fantástica coach y psicopedagoga.

Una primera actividad que puedes realizar si desear cambiar algo en ti es rellana la siguiente tabla, en la que puedes seleccionar 8 áreas importantes en tu vida, valorarlas del 1 al 10, especificar qué te resulta más valioso de cada una de ellas y de forma sincera situarte del 1 al 10 dónde te encuentras (siendo 1 poco y 10 el máximo).

ÁREAS IMPORANTES

Es importante del 1 al 10

Lo que me resulta más valioso es ¿Dónde estoy ahora? Del 1 al 10
 
 
 
 
 
 
 
La resta entre ambas columnas, muestra dónde te sitúas ahora realmente.
¿Qué es plantearse un objetivo SMARTER?
  • S- Specific (Específico): Determinar: Qué, Cuándo, dónde, Quién.
  • M- Measurable (Medible): ¿Cómo veo que sea medible?
  • A- Attainable (Alcanzable): ¿Es alcanzable o es disparatado?
  • R- Realistic (Realista):¿Me comprometo realmente? ¿Qué posibilidades de éxito tengo?
  • T- Timely (Puesto en el tiempo): ¿Cuánto tiempo me va a durar? Establecer una fecha de inicio y otra de fin.
  • E- Ecological (Ecológico): ¿A qué personas afecta? Es decir, depende solo de mí y solo me va a afectar a mi, o hay a otras personas a las que les puede afectar.
  • R- Rewarding (Recompensa): ¿Qué voy a ganar o alcanzar con este objetivo?

Además podemos analizar nuestras debilidades y fortalezas a través del llamado método DAFO:

  • Debilidades: Aspectos que no quiero pero sí tengo.
  • Amenaza: Aspectos que no quiero y no tengo.
  • Fortalezas: Aspectos que sí quiero y sí tengo.
  • Oportunidades: Aspectos que sí quiero y no tengo.

Por último y muy relevante es establecer un PLAN DE ACCIÓN. Para ello nos podemos realizar las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué vas a hacer?
    • ¿Cuál de estas opciones prefieres?
    • ¿En función de cuál de estas alternativas vas a actuar?
  2. ¿Cuándo vas a hacerlo?
    • ¿Para cuándo lo quieres tener hecho?
    • ¿Cuándo vas a empezar y terminar exactamente cada etapa de la acción?
  3. ¿Esta acción te lleva a tu meta?
    • ¿En qué medida esto responde a tus objetivos?
    • ¿Qué beneficio obtienes al hacerlo?
  4. ¿Qué obstáculos podrías encontrar?
    • ¿Qué obstáculos puedes encontrar en el camino?
    • ¿Qué harías para eliminar las barreras internas y externas?
  5. ¿Con qué personas tienes que contar?
  6. ¿Qué otras consideraciones quedan por hacer?
  7. ¿Cuál es tu grado de compromiso para llevar a cabo las acciones acordadas?
    • En una escala del 1 al 10, tu grado de certidumbre en cuanto que realizará las acciones acordadas es de: si es menor a 8, ¿Qué te impide calificarte con un 10?
Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: